“¿Usted lee esto?” (Caza de citas, Joseph Conrad)

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Conrad. Lord Jim. Hablan Marlow y Jim, el pobrecito soñador, y lo hacen de viajes sin retorno, de olvidar, de largarse dando un portazo, de convertirse en una persona que no haya existido con anterioridad, de todas esas fantasías de la culpa, el remordimiento, el desasosiego y la incomodidad con uno mismo… al tiempo que JIm hace su pequeño equipaje de cualquier modo:

Vi caer, revueltos con los demás, tres libros de, dos pequeños, de oscuras cubiertas, y otro voluminoso, de encuadernación verde y otro: una edición barata y completa de Shakespeare.
–¿Usted lee eso? –le pregunté.
–Sí –me contestó precipitadamente– es lo mejor para levantar el ánimo de cualquiera.”

*** La ilustración es un dibujo de Céar Llaguno.

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Seguir el ensueño (Conrad, Stein, Marlow y las mariposas)

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Es uno de mis pasajes preferidos de Lord Jim, la novela de Conrad, hay otros que me gustan y releo, pero este, en el capítulo XX, por el escenario y por el juego de luces y sombras que en él está descrito, me resulta especial. Conversan Stein, el misántropo coleccionista y cazador de mariposas, y Charlie Marlow, el marino y confidente, recolector de vidas azarosas, la de Jim, entre otras muchas.
Conversan  acerca del destino de Lord Jim sin nombrarlo y de sumergirse en el elemento destructor como una forma de curarse de ser lo que se es, y de lo que no se es, pero también se pudo ser, de haber puesto lo medios, algo que también forma parte de nosotros, a modo de pesadumbre de fondo.

“Y, precisamente –decía–, del no poder tener uno siempre cerrados los ojos se origina la verdadera inquietud, la pena del corazón, el dolor del mundo. Le aseguro a usted, amigo mío, que es mala cosa que uno se halle con que no puede realizar su ensueño, por no ser bastante fuerte o bastante débil para ello […]
–Ese es el camino. Seguir el ensueño, y seguirlo… ewig….usque ad finem…”

Y luego cada cual sigue su camino y su propia historia, como puede, con un norte fijo o a trancas y barrancas, a merced de las circunstancias y contra ellas.